sábado, 16 de julio de 2016

Sueño de 10:30.

Me levanté un sábado, como muchos otros, pero éste sábado yo te había visto. Ya sólo me quedan los sueños, te lo digo con miedo y decepcionado, pero te recuerdo a todo detalle, con el cabello como la última vez que te vi, con la piel del color que muchas veces besé, con esa sonrisa que siempre me mató y me mantuvo de pie. Incluso tienes el mismo humor y risa, la manera de hacer bromas conmigo, (hiciste un par en el sueño).
Siempre te veo lejos, como si corrieras de mí, hace que ésto sea agridulce. Así que opto por poner música de The Script, no sé ni con que canciones me acordaba de ti, pero ahora es con todas, parece que se han contagiado entre ellas. Trato hacer de éste sábado un poco especial aunque sea sólo de éste lado, tratar de recordar aunque yo no esté ni remotamente en tu cabeza. El sentimiento invade y me hizo escribir, algo que no había hecho por mucho tiempo pero siento que es uno de esos momentos en los que solo tengo que plasmar todo.
Y estoy pensando en cuando nos conocimos, en las veces que salimos, en las fiestas, en los viajes que se hacían eternos y que ahora recuerdo tan fugazmente, en la vez que te entregué el tonto anillo de papel mientras escuchabas música (que creo que es mi momento favorito), en todas las risas, en las noches en que pasamos en vela, en pequeños regalos que significaban más que su propio tamaño, en el llanto con lluvia. Y sonrío y siento aún algo que no sé describir por más que trato, supongo que así tendrá que seguir. Pero también recuerdo con mucho pesar todo el mal que hiciste, las malas decisiones y el como me dejaron. El como verte era un miedo, algo que no quería que pasara porque no sabría qué hacer. En verdad pasé un mal rato, pasé varios malos ratos. Dolió cada segundo que pasó.
Y que jodido es el corazón que me hizo soñarte, tal y como eras, un sábado como muchos otros.

- S.N.E.

martes, 14 de agosto de 2012

Estado.

Colisión.


-Salvador Núñez Espinosa.